A veces me canso de tanto teatro
y dejo de ser actor.
Abandono la escena de persona que ríe y canta todo el rato
y miro con deseo el fondo vacío de las piscinas
y pienso
"quiero hostiarme"
quiero sentirme hormigón,
solo por creerme armado
-si puede ser, de valor-
y voy saltando por la vida con la mirada triste
y la cara de que no duele
aunque haga moratón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario